En un intento por controlar el flujo de inmigrantes y reducir la carga pública en Estados Unidos, el Departamento de Estado ha emitido una orden para suspender la tramitación de visas de inmigrante para ciudadanos de 75 países. Esta medida afecta a personas que, según la administración, podrían requerir asistencia pública en caso de establecerse …
La UE aprieta el pulso a la migración: Suspende la emisión de visas para 75 países y envía un mensaje firme a los que buscan llegar a Europa.

En un intento por controlar el flujo de inmigrantes y reducir la carga pública en Estados Unidos, el Departamento de Estado ha emitido una orden para suspender la tramitación de visas de inmigrante para ciudadanos de 75 países. Esta medida afecta a personas que, según la administración, podrían requerir asistencia pública en caso de establecerse en el país.
Según fuentes oficiales, esta decisión se basa en una orden emitida en noviembre pasado que busca endurecer las reglas para aquellos potenciales inmigrantes que pueden convertirse en “cargas públicas”. La suspensión solo afectará a solicitudes de visas de inmigrante y no se aplicará a los ciudadanos de estos países que busquen visas no inmigrantes, como las temporales de turista o negocios.
Aunque la medida no ha sido explicada en detalle, expertos en la materia creen que la administración Trump busca reducir la cantidad de personas que llegan al país y necesitan servicios sociales, médicos o de bienestar. Sin embargo, esta decisión puede tener un impacto significativo en las vidas de muchas personas que buscan una mejor vida en Estados Unidos.
Para aquellos ciudadanos de los países afectados que ya tienen una solicitud de visa en proceso, el Departamento de Estado les ha notificado sobre la suspensión y les han ofrecido la posibilidad de renovar o reemplazar su solicitud. Sin embargo, muchos pueden verse obligados a buscar alternativas más costosas y complicadas para llegar a Estados Unidos.
Es importante destacar que esta medida no afecta a los inmigrantes con visas ya concedidas ni a aquellos que se encuentren en el país bajo un estatus de refugiado. Además, la suspensión no se aplica a ciudadanos de países cuyos gobiernos han firmado acuerdos con Estados Unidos para compartir responsabilidades en materia de inmigración y asistencia pública.
A medida que la política migratoria en Estados Unidos sigue evolucionando, esta decisión puede tener importantes consecuencias para las personas involucradas. Muchas organizaciones sin fines lucrativos que trabajan en apoyo a los inmigrantes han condenado la medida, argumentando que es discriminatoria y no está basada en principios de justicia o humanidad.
En un país donde la inmigración ha sido una parte integral de su historia y crecimiento económico, esta decisión puede generar un gran debate sobre el papel que Estados Unidos debe jugar en el mundo y cómo tratar a aquellos que buscan una mejor vida aquí.






