En la primera rueda del torneo apertura, un nombre destacado surge en el panorama futbolístico mexicano: Guadalajara. La entidad rojiblanca, liderada por Gabriel Milito, ha comenzado con una nota alzada, acumulando tres victorias consecutivas que han generado expectativas entre sus seguidores. Lo más sorprendente es que esta racha de éxito se traduce en un revulsivo …
El líder indiscutible: Piojo Alvarado cierra la ventana de oro con su tercer triunfo en el título de Chivas.

En la primera rueda del torneo apertura, un nombre destacado surge en el panorama futbolístico mexicano: Guadalajara. La entidad rojiblanca, liderada por Gabriel Milito, ha comenzado con una nota alzada, acumulando tres victorias consecutivas que han generado expectativas entre sus seguidores. Lo más sorprendente es que esta racha de éxito se traduce en un revulsivo contraste con el presente oscuro del América, su eterno rival. El club capitalino sumó solamente dos puntos y, lo que es aún más alarmante, ha transcrito 270 minutos sin lograr anotar un gol.
En el corazón de esta sorprendente forma de Guadalajara se encuentra Roberto Alvarado, figura clave en la estructura ofensiva rojiblanca. El delantero mexicano no solo marcó uno de los tantos en el triunfo sobre Querétaro al final de semana pasado, sino que también estrenó su anillo de campeón con un golazo que evocó la magia de Alexis Vega. La confianza y seguridad con las que Alvarado se mueve en campo ha sido contagiosa entre sus compañeros y ha generado una gran energía en el ambiente rojiblanco.
La buena forma de Guadalajara ha despertado la curiosidad de los aficionados, quienes ven en esta racha de victorias una oportunidad para que su equipo recupere el nivel que alcanzó en años anteriores. La presión es mayor cada día, pero Gabriel Milito y su equipo parecen estar afrontar con éxito este desafío.
La primera victoria de Guadalajara fue un triunfo sobre el Necaxa, logrado gracias a un golazo de Alvarado en el minuto






