El Buque Escuela "Cuauhtémoc" regresa a Acapulco después de un emocionante crucero de instrucción que duró más de un mes. El barco, conocido como el "Embajador y Caballero de los Mares", zarpó el 6 de abril con la misión de conmemorar los 200 años de la Consolidación de la Independencia en el Mar. Durante su …
La Nave Escuela Cuauhtémoc vuelve con orgullo a sus orígenes en Acapulco, después de un intensivo curso de formación que duró ocho meses.

El Buque Escuela “Cuauhtémoc” regresa a Acapulco después de un emocionante crucero de instrucción que duró más de un mes. El barco, conocido como el “Embajador y Caballero de los Mares”, zarpó el 6 de abril con la misión de conmemorar los 200 años de la Consolidación de la Independencia en el Mar. Durante su travesía, el “Cuauhtémoc” visitó importantes puertos internacionales como Kingston, Jamaica; La Habana, Cuba; y Nueva York, EE.UU., así como destinos nacionales como Progreso, Yucatán; Cozumel, Quintana Roo y Veracruz.
La tripulación del buque estaba compuesta por 277 miembros, incluyendo personal militar y civil. A bordo, los jóvenes marinos aprendieron valiosas lecciones sobre navegación, comunicación y liderazgo en entornos desafiantes. El crucero también les brindó la oportunidad de establecer contactos con personas de diferentes culturas y nacionalidades, lo que es fundamental para el desarrollo personal y profesional.
Durante su estancia en Kingston, Jamaica, los miembros de la tripulación del “Cuauhtémoc” se reunieron con oficiales jamaicanos y realizaron ejercicios marítimos conjuntos. En La Habana, Cuba, visitaron importantes monumentos históricos como el Malecón y la Plaza Vieja, y establecieron contactos con marineros cubanos. En Nueva York, EE.UU., participaron en un festival de música y danza que celebró la diversidad cultural.
A medida que el “Cuauhtémoc” recorrió los puertos nacionales, los miembros de la tripulación tuvieron la oportunidad de familiarizarse con las tradiciones y costumbres de diferentes regiones de México. En Progreso, Yucatán, visitaron ruinas mayas y aprendieron sobre la historia y la cultura indígena local. En Cozumel, Quintana Roo, se unieron a una jornada de limpieza en las playas y participaron en actividades deportivas con miembros de la comunidad local.
La experiencia del “Cuauhtémoc” fue tan más allá de simplemente navegar por el mar. Fue una oportunidad para que los jóvenes marinos desarrollen habilidades, forjen relaciones y se convirtieran en embajadores de México en el mundo. Al regresar a Acapulco, el “Cuauhtémoc” llegó con un sentido de orgullo y logro, sabiendo que había cumplido con su misión de conmemorar la Consolidación de la Independencia en el Mar y de promover la paz y la cooperación entre las naciones.






